Página Principal

Inicio

Mi primer Camino

Contactos
Villafranca
O Cebreiro
Samos
Portomarín
Palas de Rei
Ribadiso da Baixo
O Pedrouzo (Arca)
Monte do Gozo
Santiago de Compostela


macardiel@terra.es


CAMINO DE SANTIAGO 2003

Desde Villafranca del Bierzo a Santiago de Compostela


Martes, 13 de Mayo de 2003

De Portomarín a Palas de Rei - 24,3 kms


    Me despierto recordando aún el tremendo susto que me ha dado Primi. Ya el Albergue se ha puesto en movimiento y es imposible dormir. Parece que hay bastantes peregrinos. Al fondo se escuchan las conversaciones de un grupo de italianos. A mi lado, se encuentra una familia americana de Denver (Colorado) compuesta por el matrimonio y dos simpáticas niñas de 7 (Maya) y 13 (Rosita) años. Ambas están levantadas y responden sonrientes a mi saludo de “buenos días, peregrinas”.

    Salgo a dar una vuelta mientras espero que se vacíen un poco los servicios. En la puerta, un grupo de peregrinos prepara sus bicicletas. Saludo a la alemana que nos indicó dónde se encontraba el albergue. También viene desde Roncesvalles. Cuando regreso a mi litera, Primi intenta, sin conseguirlo, pasar un hilo por el ojo de la aguja. Después de muchos intentos por fin lo consigue y comienza a traspasarse una ampolla con ella. Como no puedo verlo, rápidamente vuelvo a salir.

    Cuando, por fin, encuentro un servicio vacío, Marino viene en tromba y me dice que si le dejo, que no puede esperar. Le cedo la vez y espero de nuevo hasta que por fin puedo entrar.

    Recogidas nuestras mochilas nos dirigimos al restaurante de la noche anterior con intención de desayunar. Poco después nos ponemos en camino. Por fin haremos una etapa más corta que las anteriores.
Chema en la Plaza de Portomarín

    Son las 8:40. El día vuelve a ser espléndido.
Precioso hórreo

    Caminamos juntos durante un largo trecho. Después, poco a poco, nos vamos separando. Ángel se ha adelantado y nos es difícil seguirle. Hora y media después llegamos al refugio de Gonzar que encontramos cerrado. Continuamos hacia Castromaior y efectuamos nuestra primera parada del día. El bar tiene un par de mesas a la entrada algo incómodas pues el firme está bastante inclinado. Colocamos una cerca, pero en suelo llano, y nos sentamos a descansar después de cambiar nuestras mojadas camisetas.
Maya y Chema en una fuente

    Una pareja de peregrinos, ella catalana y él aleman, están sentados en la otra mesa. Primi entabla conversación con ellos y le pide a la catalana que le escriba cómo se dice “Eres muy guapa” en alemán. La catalana se lo escribe tal cual se pronuncia y le enseña a pronunciarlo repitiéndolo varias veces. Divertidos, intentamos decirlo también Ángel y yo. Pronto lo olvidamos por su dificultad, aunque Primi se guarda su papel. Resulta complicado el alemán.
Apuntes de Primi

    Poco después llegan Marino, Chema y Paco seguidos de cerca por la familia americana. Entablamos conversación con ellos. Nos comentan que llevan un año viajando los cuatro por el mundo. Han estado en Japón, Tokio, Hong Kong, Katmandú, parte de Europa y otros diversos lugares. Él tiene una empresa, allá en Colorado. Cuando le preguntamos si la ha cerrado, sonríe y nos contesta que no. Deducimos que debe tener algún socio que la mantiene viva.

    Maya, vestida de peregrina, se acerca para hacernos una foto con ella. Habla perfectamente y con desparpajo nuestro idioma. También Rosita. Mientras tomamos una nueva cerveza, alguna Coca-Cola y alguien una copa de orujo, la familia continúa su marcha. Van despacio pero su constancia les hace avanzar.
Con Maya

    Decidimos continuar. Planeamos efectuar nuestra próxima parada en un Mesón en Ventas de Narón, donde hace tiempo tomamos unos “elixires” exquisitos de café, pero resulta demasiado cercano, por lo que seguimos caminando.
Los peregrinos de los "carridos"

    Montados en la “Harley de Primi”, divertidos, silbando rítmicamente como si de un tren se tratara, avanzamos a un fuerte ritmo. Ambos comentamos que nos sentimos fuertes. Llegamos a la Taberna de Mary Luz fatigados pero muy contentos. Nos sentamos fuera, al sol, cerca del carro que hoy está cubierto por gran cantidad de leña. Poco a poco van llegando nuestros amigos.

    Son las 13:00 horas.

    Saludamos a Mary Luz, le entregamos una foto de su hija cuando Primi un día le dio clases de matemáticas para su examen, hace un par de años, y le pedimos unas cervezas. No tiene. Pero no importa. Pronto reaccionamos y lo solucionamos cambiando las cervezas por un rico ribeiro blanco fresquito. Ya no tiene colgados aquellos sabrosos tocinos y se lo comento. Me dice que la han obligado a quitarlos de allí. Poco después viene con un gran trozo de tocino y un cuchillo. Chema se dedica a cortarlo con cuidado y poco a poco nos hacemos con él. Personalmente me parece que está riquísimo.
El tocino

    Un gatito que no tiene más de un mes aprovecha las piernas de Ángel para subirse y a través de Primi se me viene encima e intenta saltar hasta la mesa. Aunque no le dejamos, lo intenta repetidas veces. Paco nos comenta que no le gusta que anden cerca de la mesa los animales así que lo asustamos un poco para que se retire. Echamos los trozos de corteza dura al perro.
El gatito
La comida

    Satisfechos con el tocino y el pan, tomamos unos “elixires”. Mary Luz nos ha dejado la botellita en la mesa y damos pronto buena cuenta de ella.

    Después de despedirnos atravesamos Eirexe y, sin detenernos, continuamos el camino ahora más despacio.

    Cuando llego, rezagado, a Lestedo, mis amigos se han detenido de nuevo en la Casa A Calzada. Sentados en una mesa se encuentra la familia americana. Un futbolín invita a echar una partida y, sin dudarlo, llamamos a Maya y a Rosita y jugamos con ellas un par de partidas.
Con Rosita y Maya

    Ya sin detenernos continuamos hasta Palas de Rei.
Iglesia en Alto do Rosario

    Son las 18:10 de la tarde.

    Una vez acoplados en nuestras literas, duchados y listos para salir bajamos a la zona de lavadoras. Marino y Primi piensan hacer una colada. Mientras, los otros cuatro preparamos una partida de mus. Paco y Chema no nos han dado opción. Ángel y yo hemos perdido sin poder hacer nada para evitarlo.
Fuerte partida de mus

    Finalizada la partida, después de charlar un rato con Aichi, quien nos ha ofrecido su nueva Cafetería para la próxima vez que pasemos por allí, hemos buscado a los de la colada con intención de salir a cenar. Aunque he pedido a Yesenia (camarera ecuatoriana) que nos pusiera el partido en la televisión, no ha sido posible. Me habría gustado verlo. Finalmente he sabido que se ha clasificado el Milan. Veremos mañana qué hace el Real Madrid.
Aichi y Paco

    Durante la cena hemos comentado diferentes puntos de vista sobre la situación de la familia americana. Chema ha vuelto a olvidar su cámara, esta vez junto a su GPS.

    A las 10:45 estamos en el Albergue.

    La litera, esta vez de las de arriba, me ha mantenido despierto un buen rato. Es bastante estrecha y temo, pues no tiene protección por ninguno de sus lados, una caída estrepitosa.

    Cuando he logrado conciliar el sueño pronto me he despertado de nuevo. Una doble sinfonía rítmica de ronquidos subía de volumen por momentos llenando el silencio de la noche. No he tenido más remedio que "abanicar" varias veces con mi toalla tanto a Primi como a Ángel. Sus acompasados ronquidos formaban una melodía rítmica tan perfecta que para sí quisieran algunas de las mejores bandas musicales del país.