ARZÚA: Miércoles, 11 de Mayo de 2011


Después de desayunar en la cafetería del albergue, nos disponemos a comenzar la nueva etapa. El día es espléndido, la vereda es cómoda, y se camina bien. Sin entretenernos, vamos dejando atrás numerosos pueblecitos diseminados por la senda del Camino, mientras tomamos algunas fotos.

Extensos sembrados

Pasamos sin detenernos, debido a lo temprano de la hora, por Coto, "Casa de los Somoza", donde tantas otras veces hemos efectuado largas paradas.

Curiosa palloza

Sudorosos debido al sol radiante, dejamos atrás el polígono industrial de Melide, no sin antes detenernos a tomar alguna foto de los monolitos con las listas de los componentes de la Orden de Caballeiros de Santiago, listas que cada año se van ampliando con nuevos componentes.

X Capitulo Xeral da Orde do Camiño de Santiago

Poco tiempo después llegamos a Furelos, donde muchos peregrinos se detienen a contemplar la "Iglesia del Cristo de la mano tendida", nada más cruzar el puente, uno de los más hermosos del Camino.

"Iglesia del Cristo de la mano tendida"

Paramos junto a la Iglesia a descansar mientras tomamos unas cervezas en el porche de un pequeño establecimiento donde ya se encuentran muchos peregrinos.

Poco después, ya en Melide, volvemos a detenernos en la pulpería Exequiel, con intención de saludar a Jorge, mientras tomamos unos buenos bocadillos de tortilla. Por una vez, debido a la hora, no probamos su excelente pulpo.

De nuevo en marcha, dejamos atrás Melide, Boente, y Castañeda, entre otros, y nos vamos acercando al Mesón Manuel, regentado por Carmen, muy cerca del albergue de peregrinos de Ribadixo da Baixo.

"Con Carmen"

Paramos por fin en el Mesón Manuel con intención de comer. Después de saludar efusivamente a nuestra buena amiga Carmen, nos prepara unos espléndidos y sabrosos guisos de pollo que levantan el ánimo a cualquiera.

Primi y Carmen

Mientras damos cuenta de los guisos, se nos unen el peregrino gaditano Victor, su amigo brasileño, y las peregrinas madrileñas Mari Luz y Paqui.

Tertulia de peregrinos en la sobremesa

Después de una agradable tertulia en la sobremesa y de tomar algunas fotos, decidimos continuar con nuestra etapa.

Tertulia de peregrinos en la sobremesa

Nos despedimos de Carmen, a quien prometemos volver en alguna otra ocasión, y, aunque teníamos planificado finalizar la etapa en Ribadixo, decidimos continuar hasta la, ya cercana, población de Arzúa.

  
No podían faltar los "elixires del Santo"

En Arzúa, una vez instalados en el albergue, después de las duchas, salimos a dar una vuelta por el pueblo mientras buscamos un lugar donde cenar. Encontramos a una pareja de asturianos a quienes hemos conocido caminando con un perro precioso. Han dejado el perro en algún lugar y tomamos unas cañas con ellos.

Con la pareja de asturianos

Después de cenar en un restaurante perteneciente, al parecer, a nuestro amigo Guillermo, musolari de Arca, en el que el regente nos comenta que es acérrimo seguidor del Barcelona, después de darnos un gran susto con un petardo que ha explosionado en las escaleras del restaurante como celebración de la victoria del Barsa en la liga, nos retiramos al albergue a descansar.

Ha llegado un grupo de peregrinos italianos al albergue haciendo mucho ruido. Una vez en las literas, Ángel ha comenzado a roncar con fuerza. Los italianos lo comentan entre risas. Después de mucho tiempo, cuando ya los ronquidos se hacen insoportables, me bajo de la litera y tiro del saco de dormir de Ángel. Se da la vuelta y deja de roncar. Algunos italianos aplauden. Por fin, nos quedamos todos dormidos.