VEGA DE VALCARCE: Jueves, 05 de Mayo de 2011


Después de una reconfortante ducha y un buen desayuno en el Hostal, cargamos con nuestras pesadas mochilas y salimos despacio con dirección hacia Villafranca del Bierzo. Tomamos alguna foto de la iglesia donde se ubica el Albergue Municipal de Peregrinos y dejamos atrás Cacabelos.

Albergue Municipal de Cacabelos

Nos detenemos poco después a admirar un artilugio espectacular del siglo XVIII utilizado, según se puede leer en el mismo, para el "prensado de la uva y obtención del mosto que se destinará a la elaboración del vino. Está compuesto por una gran viga de madera de castaño articulada y peso con uso que permite su movimiento y prensado de la uva en la lagareta".

Espectacular "lagar del vino"

Después de tomar algunas fotos del invento, continuamos nuestro camino hacia Pieros.

La mañana es espléndida iluminada por un sol radiante que invita a caminar. Dejamos atrás Pieros y continuamos las indicaciones amarillas del camino que nos dirigen hacia Valtuille de Arriba. Este desvío nos resulta novedoso pues es la primera vez que pasamos por este pueblo para ir a Villafranca del Bierzo.

Grafitti espectacular en Pieros

El campo está repleto de viñedos y de árboles frutales cargados con sus frutos.

Frutales repletos de cerezas


Viñedos de Casar de Burbia

Mientras tomamos algunas fotos vamos dejando atrás Valtuille y nos acercamos a Villafranca.

Indicador de Bienvenida a Villafranca del Bierzo

Ya en Villafranca nos detenemos a sellar nuestras credenciales en el Albergue Municipal que encontramos totalmente vacío. También visitamos el Albergue de "El Jato", donde El Jato no está y tampoco vemos peregrinos. Después de sellar continuamos hacia el centro del pueblo con intención de parar a descansar un rato.

Albergue de peregrinos de "El Jato"

Bajamos despacio la empinada cuesta que nos dirige hacia la plaza del pueblo mientras tomamos algunas fotografías.

Palacio de los Marqueses de Villafranca

Nos sentamos en una terraza en la "Cafetería Compostela", en la céntrica plaza, y pedimos unas cervezas. Susana nos atiende con amabilidad.

Con Susana

Después de tomar las cervezas acompañadas con algunos pinchos y hacernos un par de fotos con Susana decidimos continuar nuestro camino.

Ángel actualizando nuestra guía de peregrinos

Siguiendo el curso del río Valcarce, el camino hacia Trabadelo es llano y fácil de caminar. El tiempo es espléndido aunque algo caluroso. Nos detenemos en el Hostal Nova Ruta, en Trabadelo, donde descansamos mientras tomamos unas cervezas. La hora es buena para comer por lo que decidimos cruzar la autovía con intención de comer algo en el Mesón As Calellas.

Hacia Trabadelo

Después de la comida continuamos hacia La Portela, lugar donde habíamos planificado pasar la noche en el hostal y albergue privado El Peregrino. Cuando llegamos allí, después de tomar un par de cervezas y charlar con algunos peregrinos ciclistas, decidimos continuar pues la hora es buena y podemos avanzar aún un poco más.

Albergue Municipal de Vega de Valcarce

Cuatro kilómetros después llegamos a Vega de Valcarce donde decidimos buscar un albergue para pasar la noche. Encontramos alojamiento sin dificultad en el albergue municipal.

Descansando en el albergue

Una vez acoplados en el albergue hacemos tiempo para ir a cenar a algún restaurante de la zona. Conocemos a la peregrina Inma, simpática valenciana, que hace el Camino acompañada por otras amigas.

Sorprendente granizada

Mientras cenamos en el restaurante junto con otros peregrinos del albergue, se desata una sorprendente tormenta de granizo que cae como pelotas de tenis taponando las conducciones de agua y las alcantarillas del pueblo. Han sido cinco minutos de una espectacular granizada. El suelo del restaurante comienza a cubrirse de agua procedente de algún desague taponado. Tienen que secarlo con fregonas. Tomamos algunas fotos del evento.

Inundaciones por el granizo

Cuando regresamos al albergue las botas de Ángel se han llenado completamente de granizo. Están empapadas de agua. Bajo a un bar del pueblo a buscar un periódico para llenar las botas y así, secarlas. Al día siguiente amanecerían completamente secas.