PALAS DE REI: Martes, 10 de Mayo de 2011


Comenzamos la etapa después de desayunar en una cafetería. El tiempo es excelente y se camina bien, aunque las subidas hacia Gonzar se nos hacen excesivamente largas y duras.

Ganado vacuno

Se ven muchos peregrinos, algunos van cargados con pesadas mochilas mientras otros llevan unas ligeras bolsas a la espalda, tan pequeñas, que es difícil imaginar qué llevan dentro.

Encontramos en la subida a dos peregrinas hermanas, Ana y María, cacereñas, que suben a buen ritmo y a las que nos cuesta trabajo dejar atrás.

Nos detenemos en Castromaior, donde tomamos unas cervezas y unos pinchos de queso mientras descansamos. Muchos peregrinos pasan sin detenerse. Otros, en cambio, paran a descansar.

Maribel, acompañada por Juanjo y Quique

Continuamos la marcha dejando atrás varias pequeñas poblaciones. Antes de llegar a Ligonde podemos contemplar el Cruceiro de Lameiros, uno de los más interesantes de la ruta.

Nos detenemos de nuevo en Casa Mari Luz, a la entrada de Eirexe, donde muchos peregrinos descansan tumbados tomando el sol en la hierba o sentados en la agradable terraza del restaurante.

  
Patos y caballos en Eirexe

Despues de algunas cervezas, dejamos Casa Mari Luz y nos acercamos al pueblo de Eirexe. Encontramos muchos peregrinos descansando en el restaurante, donde decidimos quedarnos a comer.

Con Mari Luz y Paqui, madrileñas

Después de la comida continuamos nuestro Camino para hacer una nueva parada en Lestedo, en el Mesón "A Brea", donde tomamos nuevas cañas.

En el Mesón "A Brea", Lestedo.

Ya en Palas de Rei, una vez acoplados en el albergue, salimos a dar una vuelta por el pueblo. Las terrazas de la Plaza están repletas de peregrinos conocidos.

Con Lidia y Marina, peregrinas belgas.

Mientras recorremos el pueblo, se nos une Cecilio, el conductor del autobús, y encontramos a Ana y María, la pareja de peregrinas extremeñas, con quienes nos hacemos unas fotos.

Ángel con Ana y María, peregrinas extremeñas.

Con Ana, María y Cecilio.

Acompañados por Cecilio nos metemos a cenar en un acogedor restaurante. Después de la cena, damos una vuelta por el pueblo, nos despedimos de Cecilio, y nos vamos a descansar.

Cena, con Cecilio.