<% response.Buffer=true Const adCmdText = &H0001 Const adOpenStatic = 3 %> Camino de Santiago
DE OLVEIROA A FISTERRA: Jueves, 13 de Mayo de 2010


Abandonamos Olveiroa por la carretera que pronto dejamos para tomar una pista forestal ascendente hacia el Monte Do Sino. Un kilómetro antes de Hospital nos detenemos en un bar en Logoso donde tomamos un pequeño desayuno. Le comento a Ángel que siento un leve dolor de cabeza por lo que caminamos despacio.

Hórreos en la salida de Olveiroa

Cruzamos un parque eólico y disfrutamos de las bonitas vistas del curso del río Xallas y el espectacular embalse de Castrelo-Olveiroa

Parque eólico

Embalse de Castrelo-Olveiroa

Seguimos en dirección a la fábrica de hidrocarburos de Ferroatlántica. Salimos a una rotonda en la que se encuentra la bifurcación de los caminos a Fisterra y a Muxia. Nosotros seguimos a la izquierda, en dirección a Fisterra.


Avanzamos por largos y solitarios caminos ascendentes a través de las peladas montañas de Buxantes.

Cruceiro Marco do Couto

Por primera vez divisamos el océano Atlántico, al fondo, aún lejano.

El Océano Atlántico

Ya descendiendo, nos topamos con la capilla de Nosa Señora das Neves, del siglo XVIII, emplazada en un precioso entorno.

Capilla de Nosa Señora das Neves

El Camino ahora asciende durante cuatro largos kilómetros hasta la Capilla de San Pedro Martir donde comienza el descenso hacia la costa.

Chema

Nos desviamos unos metros del Camino para visitar el Cruceiro da Armada desde donde se divisa la Ría de Corcubión y el Cabo Fisterra, en el extremo sur de la Costa da Morte. El nombre "Costa da Morte", que se refiere a una comarca natural costera, tiene su origen en la "muerte" del sol en el horizonte.

Cruceiro da Armada

Bajada a Cee

Continuamos el camino en fuerte bajada hasta el paseo marítimo de Cee, donde nos detenemos a descansar y comer algo en un restaurante al lado de la playa.

  


  


Preciosas playas

Durante el descanso, algunos se pasean por la playa mientras otros se curan los desperfectos de los pies mediante una pequeña I.T.V.

I.T.V. de Primi

Comemos en el restaurante al lado mismo de la playa. Durante la sobremesa, un grupo de excursionistas se sienta en una mesa cercana a la nuestra y cantan canciones a pleno pulmón. Charlamos un rato con ellos hasta que, poco después, nos despedimos y continuamos nuestro camino. Me ha tocado volver a por mi caña, pues la había olvidado.

Sobremesa en Cee

Cruzamos, ya sin detenernos, las poblaciones de Cee y Corcubión y recorremos la cómoda playa de Langosteira que, con una extensión de unos tres kilómetros, nos lleva hasta las inmediaciones de Fisterra.

Cee: Virxe de Xunqueira

Corcubión: Iglesia de San Marcos

Mientras tomamos algunas fotos, recorremos Fisterra, población marinera mundialmente famosa por los sucesivos naufragios de navíos frente a sus costas, auténticas catástrofes tanto para el rico ecosistema marino como para la economía local.

"Leva o noso amor os galegos espallados po lo mundo"

Después de buscar un lugar céntrico donde alojarnos y preparar algunas prendas de las utilizadas en el Camino con intención de quemarlas en el Cabo Fisterra, por seguir la costumbre de los peregrinos, hemos salido dispuestos a acercarnos hasta el Faro.

Mojón que marca el kilómetro "0"

Ya en el Cabo Fisterra, tras el Faro, hemos preparado una buena hoguera en unas rocas donde otros peregrinos han hecho anteriormente lo mismo.

  


  


Fogata en el Faro de Fisterra

Según un ritual de antiguos peregrinos, aquí debemos quemar la ropa que hemos llevado en la peregrinación, como alegoría de la purificación y liberación de la vida anterior.


En la hoguera han ardido botas de deporte, calcetines, camisetas, pantalones y alguna gorra. La humareda que se ha preparado ha sido espectacular. Finalizado el trámite de pirómanos, hemos tomado unas cervezas en el bar del Faro.

El fin de la tierra

El Faro de Fisterra era considerado, hasta hace poco tiempo, como el faro situado más al oeste de Europa, aunque mediciones posteriores más precisas comprobaron que el Cabo Touriñán, en Galicia, y otros en Portugal, son más occidentales.


Cuenta con una torre octogonal, la casa del farero y una plaza de homenajes ofrendada al general San Martín y a la que se denomina Plaza de la República Argentina. Es muy probablemente el más visitado de Europa. Es conocido por todos los navegantes del mundo, por su importancia como medio de advertencia de la proximidad de una costa sumamente peligrosa.

El Faro

Desandamos los tres kilómetros y volvemos a Fisterra. Nos detenemos en la Iglesia de Santa María das Areas. De los muchos tesoros artísticos del templo, el más famoso, sin lugar a dudas, es la talla del Santo Cristo de Fisterra. La capilla mayor fue realizada en el siglo XIV y alberga la imagen de piedra de la Virgen, una importante pieza del siglo XVI.

Santa María das Areas

Nos hemos acercado al refugio de peregrinos donde sabemos que dan la "Fisterrana", un documento parecido a la "Compostelana" de Santiago. Aunque, en un principio se negaban a darnos el documento, pues se requiere que el peregrino venga desde la ciudad de Santiago caminando y en nuestras credenciales no consta que hayamos pasado por Santiago, me he cambiado de cola y, al final, la señorita no me ha puesto pegas para dármela.

Fisterrana

Ruinas de la fortaleza defensiva del Castillo de San Carlos

Hemos cenado en un establecimiento junto al mar y, poco después, nos hemos retirado a la pensión a descansar. Al día siguiente viajaríamos en autocar hasta Santiago, excepto Paco y Chema, que se han animado a llegar hasta Muxía.