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DE NEGREIRA A OLVEIROA: Miércoles, 12 de Mayo de 2010


Desayunamos en una cafetería en el pueblo antes de comenzar la marcha. Como ya es habitual, ha amanecido nublado. Ponemos las fundas en nuestras mochilas para resguardarlas del agua y comenzamos a caminar hacia Olveiroa.

Monumento al peregrino

Comienza a llover cuando abandonamos Negreira por el Pazo de Cotón. Dejamos atrás el Monumento al emigrante gallego y continuamos el camino que transcurre durante varios kilómetros por una estrecha carretera asfaltada.

Llueve por el Pazo de Cotón

Un pequeño puente sobre el río Barcala es la referencia para tomar la salida de Negreira, la cual afronta un suave ascenso con dirección al albergue de peregrinos, que se encuentra 50 metros más allá de donde se desvía el Camino. Muy pronto, tomando dicho desvío, pasaremos por delante de la Iglesia de San Xulian y por las callejas de un pequeño conjunto de edificaciones rurales. Superado este pequeño núcleo urbano, seguimos ascendiendo por una senda a la izquierda que atraviesa el bosque, para finalizar en la localidad de Zas, donde hacemos una parada para tomar un café.

Iglesia de San Xulian

Café en Zas

Tomamos la salida por una pista que nos conduce directamente a la próxima localidad: Rapote. Por un suave camino muy agradable alcanzamos A Pena y Piaxe. Desde A Pena iniciamos una pequeña cuesta arriba, para dirigimos hacia Portocamiño y Cornovo, que se encuentran uno al lado del otro, superado el último y tras una hora de agradable caminar sin accidentes de consideración, exceptuando la continua lluvia, ni mayores complicaciones, alcanzamos Vilaserio.

Horreo

La lluvia continúa, cada vez más molesta. A Primi se le ha roto el mango del paraguas y hemos tenido que habilitar otro con urgencia: su caña.

Paraguas estropeado

Entretenidos con el arreglo del paraguas hemos continuado el camino muy divertidos. Hemos improvisado elementos que, aunque no muy apropiados, nos han sacado del apuro.

Improvisación

En alguna ocasión, hemos tenido que resguardarnos de algunos fuertes aguaceros.

Refugio

Continuamos caminando bajo la molesta lluvia mientras nos acercamos a Maroñas. El espacio que separa Maroñas de Olveiroa discurre en su totalidad por el asfalto, es una carretera tranquila y sin apenas circulación. La calzada nos lleva por una sucesión de pequeñas aldeas, como son Sta. Mariña, Bon Xesús, Vilar do Castro, Lago y Abeleiroas. Suavemente se va elevando hasta superar las estribaciones del Monte Aro, desde donde se puede otear un singular y amplio paisaje. En este punto se inicia el descenso hacia la aldea de Corzón, que ya se encuentra relativamente cerca.


Apenas un kilómetro es la distancia que nos separa de Ponte Olveira, por donde salvaremos las aguas del río Xallas poco antes de llegar a Mallón, y a otros dos kilómetros por la carretera, nuestro destino: Olveiroa.

Hórreo, en Olveiroa

Por fín llegamos a Olveiroa. Hemos contratado una habitación con cuatro camas en una vivienda donde alojarnos. Primi y Paco buscan una litera y se acoplan en el albergue de peregrinos.

Albergue de peregrinos de Olveiroa

Después de acoplarnos en nuestros alojamientos salimos al bar del pueblo a tomar unas cervezas y comer algo. Hay algunos peregrinos en el establecimiento.

Chema con peregrinos alemanes

Queremos ver el partido de futbol esta noche por lo que reservamos mesa para la cena. Como continúa lloviendo hacemos tiempo en el bar hasta la hora de cenar. Mientras cenamos en el salón de arriba del restaurante, vemos el partido. Poco después, nos vamos a descansar.

El futbol