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DE BAIONA A VIGO: Viernes, 07 de Mayo de 2010


Cuando bajo a desayunar, ya se ha marchado un amigo de Luís que ha venido a visitarle y con quien ha desayunado. No he llegado a tiempo de conocerle.

Amigos de Luís

Amanece con lluvia. Después de desayunar, abandonamos el hotel con los paraguas abiertos y un tiempo desapacible. El cielo está muy oscuro y no presenta signos de escampar.

Lluvia

Caminamos bajo la lluvia unos tras otros con paso rápido mirando al suelo bajo los paraguas. Mientras nos acercamos al puente de A Ramallosa, Baiona va quedando atrás.

Abandonamos Baiona

El Puente de A Ramallosa sobre el Río Miñor separa los municipios de Nigrán y Baiona. Mandado construir en el siglo XII por el Obispo de Tui San Pedro Telmo, diversas restauraciones, la más cercana a principios del siglo XX, no le han eliminado su aspecto medieval.

La leyenda cuenta que las mujeres que no se quedaban embarazadas debían ir en medianoche al puente y pedirle al primer hombre que pasase que le echase agua en el vientre. Este hombre sería luego el padrino de la criatura.

Puente románico de A Ramallosa

El puente tiene diez arcos de medio punto, cuatro de ellos ligeramente apuntados. en los que se combinan los arcos de medio punto y ojivales.

En la mitad del puente podemos ver un cruceiro con la imagen de San Telmo, patrón de los navegantes. A su lado un peto de ánimas, con sus flores y cirios siempre encendidos.

Cruceiro con la imagen de San Telmo

Después de hacernos un reportaje fotográfico en el puente, continuamos hacia el Concello de Nigrán bajo la lluvia y los paraguas. El campo se ve completamente verde. Abundan extensos y cuidados viñedos.

Viñedos

Dejamos atrás Nigrán y continuamos sin detenernos, hartos de tanta lluvia y con ganas ya de descansar. Tomamos unas cervezas y unos pinchos en una cafetería del camino. Preguntamos a la gente del bar por dónde era mejor continuar si por el monte o por la carretera. Como no se ponen de acuerdo, Ángel, Paco y Luís deciden subir por el monte, mientras que Primi y yo, elegimos la carretera. Después sabríamos que esta última fue la mejor decisión, ya que adelantamos un buen trecho, seguro que debido a la lluvia.

Concello de Nigrán

Acompañados a lo lejos por las Islas Cíes nos vamos acercando a Vigo. Hemos guardado los paraguas pues ha dejado de llover.

Al fondo, las Islas Cíes

Angel se ha adelantado, Luís va tras él, mientras Paco, Primi y yo nos entretenemos tomando fotografías. Ángel nos llama desde el Mercado Da Pedra donde se está tomando unas sardinitas asadas y nos espera para comer.

Primi

Ya en la extensa ciudad de Vigo recorremos interminables calles pensando que nos queda poco para llegar al Mercado da Pedra. Ya tenemos ganas de parar a comer y el trayecto se nos hace interminable. Luís nos ha esperado y nos acompaña ahora. Preguntamos por el Mercado y según nos indican todavía falta mucho para llegar. Nos desanimamos, aunque continuamos caminando.

Vigo

La avenida del puerto se nos hace interminable. Poco tiempo después llegamos al Mercado y encontramos a Ángel sentado en una mesa muy sonriente. Pronto le acompañamos a la mesa y pedimos una buena mariscada, una parrillada de pescado y unas sardinas asadas, que nos saben a gloria.

Mercado Da Pedra

Mientras damos cuenta de la mariscada, de la parrillada de pescado, y de las exquisitas sardinas asadas, relatamos las incidencias de la etapa. Aún nos queda subir a la parte alta de la ciudad a un hotel que creemos tendrá plazas libres, pero, bueno, estamos ya aquí. No puede quedar mucho.

La mariscada

Las sardinas

La parrillada de pescado

Finalizada la comida, ya repuestos y descansados, decidimos continuar la caminata. Queríamos dormir a las afueras de Vigo por lo que tendríamos que subir hasta Chapela de Arriba, lugar aún bastante alejado, donde nos han informado que hay un hotel.

La comida en el Mercado Da Pedra

Volvemos a recorrer las extensas calles de la ciudad con dirección a la parte alta. Mientras avanzamos, nos detenemos de vez en cuando para tomar algunas fotografías. Poco a poco me he ido quedando rezagado aunque sé que Primi y Paco vienen tras de mí.

Retomamos el camino

Monumento a Julio Verne

En el puerto de Vigo

Cansado de nuevo, he entrado tras de Primi en el café bar Suxo con intención de tomar unas cervezas y algunos pinchos. Paco entra poco después.

Café Bar Suso

Preguntamos a la simpática camarera cuánto falta para llegar a Chapela de Arriba. Ella parece que se lo toma a broma y nos dice que falta mucho. Nos recomienda coger un autobús que nos subiría hasta el hotel. Al final decidimos subir caminando.

Con la camarera

He pedido un bolígrafo a la camarera para actualizar mi guía. Me ha traído varios de propaganda. Se los doy a Paco que bromea con ellos.

Paco y Michel

Paco y los bolígrafos

Después de tomar nuestras consumiciones decidimos continuar la marcha. Nos despedimos de la camarera y retomamos el Camino. No hemos caminado quinientos metros cuando decido regresar para tomar una fotografía de la puerta del café bar Suso. He caminado, ahora en solitario, durante mucho tiempo hasta que extrañado he preguntado a un hombre por Chapela de Arriba. Sonriente me ha comentado que estábamos en Chapela de Abajo y que aún había que subir un buen trecho.

Vigo desde Chapela de Arriba

Cuando por fin he llegado al hotel eran las 10:30 de la noche. Mis amigos ya me esperaban para una ligera cena. Acto seguido nos hemos retirado a dormir. El día ha sido agotador.